

RETRATOS EN BLANCO Y NEGRO
Creados como retratos familiares por encargo, caracterizados por su presencia, profundidad y permanencia.

Jerome tiene un don para revelar lo que ya existe. La experiencia fue agradable y respetuosa. Los retratos son sencillamente impresionantes.
Melina
Tranquilo, honesto y perseverante.
En ausencia de color, se revela algo esencial. El monocromo es una reducción deliberada. Lo que queda es un estudio de profundidad tonal y forma, retratos que mantienen su presencia en una habitación sin competir por la atención.
Estos retratos no compiten con el espacio que ocupan. Tienen presencia. Invitan a la quietud.
No se trata de una elección estilística, sino de una técnica deliberada. La profundidad tonal y el sutil contraste se refinan para que cada impresión transmita la importancia del sujeto, moldeado por la luz y la sombra.
El resultado no es una imagen que se puede pasar de largo, sino un retrato hecho para convivir con él.
Para sentir, no solo para ver.
De la luz a la forma archivística
Un retrato solo está completo cuando adquiere forma física. Cada pieza se produce en papel de algodón 100 % apto para archivo, utilizando tintas pigmentadas seleccionadas por su fidelidad tonal y permanencia.
Cada impresión se inspecciona a mano, se firma y se prepara en el estudio, y se ofrece un servicio de montaje y enmarcado con materiales de conservación. El estándar es sencillo: la obra debe seguir teniendo el mismo valor dentro de décadas que tiene hoy.
Se trata de un objeto acabado en blanco y negro, moldeado por la artesanía, destinado a ser vivido, no a ser pasado por alto.
La obra se moldea en estudios de Miami y Toronto, con sesiones por encargo que también tienen lugar en Ottawa y Montreal, cada espacio diseñado para favorecer esta tranquila concentración.
Jérôme fue capaz de captar una representación auténtica y natural de cada uno de nosotros. Descubrir la honestidad de su fotografía fue profundamente conmovedor.
Joseph Murdoch-Flores
La presencia del lugar
Los retratos se encargan en entornos de estudio cuidadosamente diseñados, desde el Design District de Miami y el refinado ritmo de Yorkville en Toronto, hasta sesiones en Ottawa y Mont-Tremblant para clientes de Montreal.
La práctica







