

ESTUDIO DE RETRATOS DE MONTREAL
Retratos artísticos y técnica mixta (Mont-Tremblant / Gran Montreal)
Creo retratos artísticos para personas y familias de Montreal que se sienten atraídas por la profundidad, los matices y la intención artística. Este trabajo no tiene que ver con el rendimiento ni con el refinamiento. Se trata de la presencia, de permitir que algo real, con textura y silenciosamente expresivo tome forma.


Una ciudad que entiende el arte
Montreal siempre ha mantenido una relación especial con el arte, una relación que valora tanto la emoción, la experimentación y la memoria cultural como la forma.
Mi trabajo resuena aquí porque comparte esa sensibilidad. Los retratos no se crean para impresionar, sino para perdurar. Se moldean lentamente, con cuidado, y se basan en la creencia de que lo más importante suele ser sutil.
Retratos moldeados por la sensibilidad
Cada sesión de retratos se aborda como un encargo: guiada, atenta y sin prisas. El estudio se convierte en un espacio tranquilo donde la expresión surge de forma natural, sin instrucciones ni expectativas.
Trabajo con personas y familias que valoran la sinceridad por encima del espectáculo y que entienden que los retratos más poderosos suelen ser los más sobrios.
Blanco y negro o técnica mixta artesanal
Algunos retratos se mantienen en el clásico blanco y negro: atemporales, centrados y con una expresión sólida. Otros evolucionan hacia obras artesanales en técnica mixta, acabadas a mano con cera de abeja y aceites, lo que confiere a la imagen profundidad, textura y presencia física.
La elección nunca se hace con prisas. Juntos, consideramos qué es lo que mejor se adapta al tema, el espacio en el que se ubicará la obra de arte y la historia que transmitirá.


Trabajando entre Montreal y Mont-Tremblant
Trabajo con clientes de Montreal y las regiones circundantes, incluyendo Mont-Tremblant y las Laurentides. Las sesiones tienen lugar en el estudio, en un entorno diseñado para la calma y la concentración, donde la luz, el espacio y el silencio favorecen la presencia.
Muchos clientes viajan expresamente para vivir esta experiencia, ya que valoran el alejamiento de la vida cotidiana y la claridad que la distancia puede aportar.
Una experiencia fotográfica diseñada para vivirla
Cada retrato se termina como una obra de arte tradicional, impresa en materiales de archivo y preparada pensando en su longevidad. Nada se produce en serie. Cada pieza se revisa, se perfecciona y se completa con cuidado antes de salir del estudio.
La obra solo está completa cuando resulta innegable, cuando es algo con lo que quieres convivir, a lo que quieres volver y en lo que te reconoces con el paso del tiempo.
La presencia del lugar
Los retratos se encargan en entornos tranquilos y luminosos, desde el Design District de Miami y el refinado ritmo de Yorkville en Toronto, hasta la histórica quietud de Ottawa y Montreal, y la calma reparadora de Mont-Tremblant en las Laurentides.
La práctica
